La capital ucraniana, Kiev, fue escenario de un nuevo y devastador ataque por parte de las fuerzas rusas. En la noche del martes, una ofensiva a gran escala con misiles y drones cobró la vida de al menos 17 personas y dejó un saldo de decenas de heridos, sumiendo a la ciudad en el caos y el luto.
Los ataques, que se prolongaron durante varias horas, provocaron daños significativos en diversas infraestructuras, obligando a cientos de civiles a buscar refugio en estaciones de metro, como la de Héroes de Ucrania, donde decenas de personas se congregaron en el subsuelo, equipadas con colchonetas, tiendas de campaña y camas inflables para protegerse de la violencia.
Las imágenes que llegan desde Kiev retratan la crudeza de la guerra, con ciudadanos intentando mantener una mínima normalidad en medio de la destrucción. Las familias, como la de Cristina Niluvova y su novio Serhiy Chubir, se vieron forzadas a vivir momentos de extrema tensión y miedo, evidenciando el alto costo humano del conflicto que ya supera los dos años.
Este nuevo embate ruso se suma a una serie de ofensivas que han golpeado a Ucrania en los últimos meses, intensificando la preocupación internacional y la urgencia por encontrar una salida diplomática a la guerra. Las autoridades ucranianas han condenado el ataque, calificándolo de un acto de terrorismo y solicitando mayor apoyo de la comunidad internacional.
Basado en información de El Mundo.