YANTZAZA, ZAMORA CHINCHIPE. – Este 26 de febrero de 2026, el cantón Yantzaza, cariñosamente conocido como el "Valle de las Luciérnagas", se viste de gala para conmemorar su cuadragésimo quinto aniversario de cantonización. Lo que hace décadas comenzó como un asentamiento de colonos y comunidades Shuar con grandes sueños de desarrollo, se ha consolidado hoy como el motor económico y comercial de la provincia de Zamora Chinchipe y un referente del crecimiento en el sur de la Amazonía ecuatoriana.
La jornada festiva, que marca el punto culminante de una agenda cultural y social de varias semanas, inició desde las primeras horas de la mañana con el sonar de las salvas y dianas, despertando a una ciudad que respira orgullo. Para los yantzacenses, esta fecha no es solo un feriado local, sino un recordatorio de la lucha de sus precursores, quienes en 1981 lograron la autonomía administrativa necesaria para forjar su propio destino.
Un Desfile de Identidad y Civismo
El tradicional desfile cívico-militar recorrió las principales arterias de la urbe, encabezado por las autoridades locales, provinciales y representantes de las diversas nacionalidades que habitan la zona. Estudiantes de las unidades educativas del cantón lucieron sus mejores galas, mientras las bandas de paz marcaron el ritmo de una marcha que simboliza la unidad entre la tradición y la modernidad.
Uno de los momentos más emotivos fue la participación de los adultos mayores y los fundadores del cantón, quienes fueron ovacionados por la ciudadanía. En sus rostros se refleja la historia de un Yantzaza que pasó de ser un punto remoto en la selva a convertirse en un centro neurálgico donde convergen la minería responsable, la agricultura y el comercio transfronterizo.
Sesión Solemne: Compromisos para el Futuro
Durante la Sesión Solemne conmemorativa, celebrada en el auditorio municipal, se realizó la entrega de condecoraciones a ciudadanos destacados en los ámbitos deportivo, académico y comunitario. El discurso central destacó la resiliencia de la población y los desafíos que enfrenta el cantón ante el crecimiento demográfico acelerado que ha experimentado en la última década.
Las autoridades enfatizaron que el desarrollo de Yantzaza debe ir de la mano con la sostenibilidad ambiental, protegiendo la biodiversidad que le dio su nombre (Yantzaza significa "valle de las luciérnagas" en lengua Shuar). Se anunciaron proyectos de infraestructura vial y saneamiento básico que buscan mejorar la calidad de vida de las parroquias rurales como Chicaña y Los Encuentros, esta última clave para la economía nacional debido a la actividad minera a gran escala.
Motor del Sur Amazónico
Yantzaza no es solo celebración; es trabajo constante. Su ubicación estratégica la ha convertido en un punto de encuentro para el intercambio de productos amazónicos y de la sierra. El mercado local rebosa de vida con la oferta de cacao, café, plátano y ganado, mientras que el sector servicios se expande para atender a una población flotante cada vez mayor.
La gastronomía también jugó un papel fundamental en este aniversario. Las ferias gastronómicas permitieron a locales y turistas degustar el tradicional ayampaco, la tilapia y los jugos de frutas exóticas, fusionando los sabores ancestrales con las nuevas tendencias culinarias que atraen al turismo interno.
El Renacer de las Luciérnagas
Al caer la noche, el cantón se transforma. El nombre "Valle de las Luciérnagas" no es una metáfora vacía; hace referencia a la luminiscencia que antaño cubría sus campos. Hoy, esa luz se refleja en la iluminación de sus parques y en la energía de su gente. El cierre de las festividades está previsto con un festival artístico que reúne a talentos locales y nacionales, reafirmando que Yantzaza es una tierra de alegría y hospitalidad.
Con 45 años de vida política, Yantzaza mira hacia el futuro con la convicción de que su mayor riqueza no está solo en el suelo que pisa, sino en la diversidad de su gente: colonos, mestizos y Shuar que, día a día, construyen el cantón más próspero de Zamora Chinchipe.