Quito, 10 de enero del 2026.
Estados Unidos intercepta en el Caribe un petrolero procedente de Venezuela.
Las autoridades de Estados Unidos interceptaron en el mar Caribe un buque petrolero que había zarpado desde Venezuela, como parte de las operaciones de control marítimo que mantiene ese país en la región. La acción fue ejecutada por fuerzas estadounidenses en aguas internacionales, bajo el argumento de supervisar el cumplimiento de las sanciones vigentes relacionadas con el comercio de crudo venezolano.
De acuerdo con información oficial, la embarcación estaría vinculada a redes que presuntamente buscan evadir las restricciones impuestas al sector petrolero de Venezuela, mediante el uso de rutas alternas, cambios de bandera y mecanismos logísticos irregulares. Tras la intercepción, el buque fue asegurado y sometido a inspecciones técnicas y legales por parte de las autoridades competentes.
Estados Unidos ha señalado que este tipo de operaciones forman parte de una estrategia más amplia para combatir el comercio ilícito de hidrocarburos, reforzar la seguridad marítima y ejercer presión económica sobre el gobierno venezolano. En ese contexto, Washington ha advertido que continuará monitoreando el tránsito de embarcaciones sospechosas en el Caribe.
Desde Venezuela, las autoridades han cuestionado este tipo de acciones, calificándolas como medidas unilaterales que afectan su economía y soberanía. El incidente se suma a una serie de interceptaciones similares registradas en los últimos meses, en medio de un escenario de alta tensión geopolítica entre ambos países.