Un operativo militar conjunto ejecutado el 6 de septiembre en el sector Alto Punino, en la provincia de Orellana, resultó en el desmantelamiento de tres campamentos que presuntamente pertenecían a la estructura armada organizada Comandos de la Frontera. Las instalaciones tenían capacidad para albergar a más de 60 personas.
Como resultado de la intervención, coordinada con información de inteligencia, se logró la aprehensión de nueve personas vinculadas al grupo delictivo, en su denominado Bloque Central de la Montaña. Los detenidos fueron puestos a órdenes de las autoridades judiciales para los trámites legales correspondientes.
Durante el registro de los campamentos, los militares incautaron un importante arsenal que incluía dos fusiles, una pistola, cinco alimentadoras y más de 1.400 municiones de diferentes calibres. Además, se decomisaron 90 cápsulas detonantes, tres antenas Starlink, 13 radios Motorola, un dron DJI Mavic 3, uniformes con distintivos del grupo y chalecos tácticos.
El equipo logístico hallado en el lugar era igualmente significativo, con 13 cilindros de gas licuado, tres generadores eléctricos, tres cocinas industriales, tres neveras con provisiones y tres lavadoras, lo que demuestra la capacidad de los campamentos para sostener operaciones prolongadas en la zona.
Los Comandos de la Frontera, considerados un grupo disidente de las FARC y declarados terroristas por Ecuador, tienen antecedentes de violencia en la Amazonía. Se les vincula con la emboscada donde murieron once militares en 2025 y con presuntos nexos con la organización Los Lobos para actividades de minería ilegal.