El gobierno de Perú declaró en estado de emergencia a 796 distritos de 22 departamentos ante el "peligro inminente" de intensas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño. La medida, que tendrá una vigencia de 60 días, busca permitir acciones inmediatas para proteger a la población y la infraestructura.
Según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), más de 9,3 millones de personas en el país se encuentran expuestas a un nivel de riesgo muy alto por inundaciones y deslizamientos. Las temperaturas en la costa peruana ya han alcanzado hasta 26 grados centígrados, cinco grados por encima del promedio para esta época.
El presidente interino, José María Balcázar, amplió una medida vigente desde enero para facilitar la rehabilitación de las zonas afectadas. La norma dispone que los gobiernos regionales y locales, en coordinación con Defensa Civil y el apoyo de ministerios, implementen medidas excepcionales para hacer frente a los posibles impactos de las lluvias.
La entidad peruana de monitoreo elevó la intensidad proyectada para el fenómeno de "moderada" a "fuerte" entre junio y septiembre, y prevé que se prolongue hasta el primer trimestre de 2027. Científicos de la NOAA de Estados Unidos estiman un 63% de probabilidades de que se produzca un episodio muy fuerte entre noviembre y enero, que podría estar entre los de mayor magnitud desde 1950.
El fenómeno de El Niño ya causó estragos en Perú en 2023, cuando las inundaciones y deslizamientos dejaron 99 muertos. Los episodios más graves ocurrieron entre 1997 y 1998, con 500 muertos, y entre 1982 y 1983, cuando fallecieron 9.000 personas y el PIB se contrajo un 11,6%.