El sacerdote Román de la Cruz Hernández, de 48 años, fue asesinado a tiros y su cuerpo abandonado en una carretera del estado de Hidalgo, México. La Diócesis de Huejutla confirmó su muerte mediante un comunicado difundido el miércoles 16 de septiembre de 2026.
La Fiscalía estatal confirmó que el cuerpo presentaba heridas provocadas por arma de fuego. De acuerdo con medios mexicanos, junto al cadáver habría sido encontrado un mensaje con amenazas, cuyo contenido no ha sido revelado públicamente por las autoridades.
La Diócesis de Huejutla expresó su preocupación por el crimen y pidió a las autoridades realizar una investigación exhaustiva. Hasta el momento no se han reportado personas detenidas por este asesinato.
El sacerdote oficiaba en una comunidad de aproximadamente 1.500 habitantes del municipio de Huejutla, una zona donde grupos criminales mantienen disputas relacionadas con rutas utilizadas para el tráfico de combustible. Las autoridades deberán determinar si esa actividad tiene relación con el ataque.
Según un recuento del Centro Católico Multimedial, De la Cruz Hernández sería el decimocuarto sacerdote asesinado en México durante los últimos siete años. Uno de los casos más recordados ocurrió en 2022, cuando dos sacerdotes jesuitas fueron asesinados en un templo de Cerocahui, Chihuahua.