Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, afirmó que la población debería confiar más en las compañías de inteligencia artificial para garantizar que esta tecnología sea segura. Sus declaraciones se produjeron en medio de una creciente preocupación pública por los riesgos asociados a estas herramientas.
Durante una conferencia en San Francisco, Altman sostuvo que el mundo debería confiar en que las empresas harán lo correcto, porque comprenden la magnitud del desafío. Al mismo tiempo, reconoció que la inquietud de la gente está justificada, dado que las capacidades de la inteligencia artificial han avanzado con gran rapidez.
"No hace falta tanta imaginación como antes para imaginar cómo esto podría salir mal", admitió el ejecutivo, quien agregó que el mundo tiene razón al sentir miedo. Los críticos, sin embargo, sostienen que no se puede confiar en que las empresas se autorregulen y reclaman una mayor supervisión estatal.
Entre quienes piden más control figuran figuras de ambos espectros ideológicos, como el senador progresista Bernie Sanders y Steve Bannon, exasesor del presidente Donald Trump. El propio Trump ha criticado los llamados a imponer mayores salvaguardias a esta tecnología y calificó de "engaño" los temores sobre la seguridad de la IA.
Los propios líderes de la industria han admitido que regular una tecnología que cambia a gran velocidad resulta complejo. Altman señaló que esperaba que el Congreso estableciera un marco básico para la IA avanzada tras su comparecencia de 2023, pero eso aún no ha ocurrido. Es poco probable que el legislativo estadounidense apruebe en el corto plazo una nueva ley de seguridad en inteligencia artificial.