QUITO / BOGOTÁ – La histórica relación de hermandad entre Ecuador y Colombia atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. Este jueves 22 de enero de 2026, el Gobierno de Colombia ejecutó la suspensión total de la exportación de energía eléctrica hacia territorio ecuatoriano a partir de las 18:00 horas. La medida, calificada por Bogotá como un acto de "reciprocidad", responde a la imposición unilateral por parte de Quito de una "tasa de seguridad" del 30% a los productos colombianos.
Cronología de una Ruptura Comercial
La chispa que detonó el conflicto ocurrió en el marco del Foro Económico Mundial en Davos, donde el presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció la implementación de un arancel del 30% a las importaciones provenientes de Colombia. Noboa justificó esta medida argumentando la necesidad de compensar el déficit comercial de más de 850 millones de dólares y, principalmente, como un mecanismo para financiar la lucha contra el narcotráfico. Según el mandatario, Ecuador asume una carga desproporcionada en el control de las fronteras compartidas ante lo que considera una falta de compromiso firme del gobierno de Gustavo Petro.
La respuesta de Bogotá no se hizo esperar. El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, calificó la decisión ecuatoriana como una "agresión económica" que vulnera los tratados de integración regional. En represalia, Colombia no solo suspendió la venta de electricidad, sino que también impuso un arancel espejo del 30% a una lista de 20 productos clave ecuatorianos, incluyendo pescado, aceites vegetales y autopartes.
Impacto en el Sector Energético y Soberanía
Ecuador ha dependido históricamente del suministro colombiano para cubrir sus picos de demanda, especialmente durante las crisis de estiaje. En las primeras semanas de enero de 2026, Colombia suministraba una potencia media de entre 235 y 323 megavatios (MW), lo que representaba cerca del 5% del consumo nacional.
A pesar de la desconexión, el Ministerio de Energía y Minas de Ecuador emitió un comunicado de urgencia asegurando que el país cuenta con capacidad suficiente para garantizar el abastecimiento interno de forma autónoma.
De acuerdo con datos oficiales del Sistema Nacional Interconectado (SNI), la situación actual de Ecuador es la siguiente:
- Disponibilidad real: 5,454 MW de potencia.
- Reservas en embalses: 790.7 GWh acumulados.
- Matriz de generación actual: 64.4% proviene de fuentes renovables (hidroeléctricas como Mazar), mientras que el 30.8% se cubre con generación térmica de respaldo.
"Las decisiones tomadas durante 2025 para recuperar el parque térmico y la incorporación de nueva generación nos permiten afrontar esta situación con soberanía", afirmó la ministra de Energía, Inés Manzano. No obstante, analistas advierten que, si el estiaje se intensifica, el costo de producción aumentará drásticamente al tener que utilizar combustibles fósiles más caros para las termoeléctricas.
El Petróleo como Nueva Moneda de Cambio
La escalada no se detiene en la electricidad. Como contraofensiva, el gobierno ecuatoriano ha sugerido la revisión de las tarifas de transporte de crudo colombiano a través del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP). Colombia utiliza actualmente la infraestructura ecuatoriana para evacuar parte de su producción petrolera hacia puertos en el Pacífico. Un incremento en estas tarifas o una restricción en el acceso podría golpear directamente las finanzas de la estatal colombiana Ecopetrol.