QUITO — Cada 11 de febrero, el Ecuador rinde homenaje a los profesionales que dedican su vida a cuidar el sentido más preciado para la mayoría: la visión. El Día Nacional del Optometrista no es solo una fecha de felicitación, sino un recordatorio de la importancia de la atención primaria visual en un mundo cada vez más dependiente de las pantallas y la tecnología digital.
Más que una receta de lentes
En el país, la optometría ha evolucionado de ser una técnica de medición de la vista a convertirse en una disciplina clínica fundamental. Los optometristas ecuatorianos son la primera línea de defensa contra patologías silenciosas como el glaucoma, la retinopatía diabética y la ambliopía (u ojo vago) en niños.
"Nuestra labor va más allá de determinar si un paciente necesita gafas; detectamos anomalías sistémicas que se reflejan en el globo ocular y garantizamos la rehabilitación visual de miles de ciudadanos", comentan representantes de los gremios profesionales en Guayaquil y Quito.
El reto de la "Generación Digital"
En este 2026, los optometristas enfrentan un desafío sin precedentes: el aumento exponencial de casos de miopía progresiva y fatiga visual digital. Con el auge del teletrabajo y la educación virtual, se estima que el 60% de la población ecuatoriana requiere algún tipo de corrección o terapia visual.
La incorporación de nuevas tecnologías, como lentes con filtros de luz azul de última generación y terapias de ortoqueratología, ha permitido que estos profesionales ofrezcan soluciones personalizadas. Sin embargo, el gremio aprovecha esta fecha para hacer un llamado a la ciudadanía sobre la importancia de realizarse un examen visual completo al menos una vez al año, y no limitarse a la compra de lentes premontados en comercios informales.
Reconocimiento y formación
A nivel nacional, universidades en Quito, Guayaquil y Ambato continúan fortaleciendo sus programas de pregrado y posgrado en Optometría, buscando que los nuevos profesionales estén a la vanguardia de la inteligencia artificial aplicada al diagnóstico por imagen.
Hoy, las redes sociales se han llenado de mensajes de gratitud hacia estos "guardianes de la visión". Desde los centros de salud pública hasta las clínicas privadas, el país reconoce a quienes, con precisión y ética, ayudan a los ecuatorianos a ver un futuro más brillante.