El sector camaronero de Ecuador advirtió sobre los efectos que podrían provocar los cortes de energía a los grandes consumidores, una medida que el Gobierno prevé aplicar desde el 22 de septiembre para reducir la demanda eléctrica y preservar las reservas del embalse Mazar.

El plan oficial plantea que los consumidores de Alto Voltaje 1 (AV1), conformados por alrededor de 150 industrias, dejen de utilizar la red pública un día a la semana. También se analiza que algunas empresas trasladen sus jornadas hacia los fines de semana, cuando disminuye la demanda nacional.

José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), advirtió que la producción camaronera tiene procesos que no pueden detenerse durante una jornada y recuperarse posteriormente. Explicó que el bombeo y la aireación permiten mantener las condiciones del agua necesarias para la supervivencia de los animales.

Según Camposano, una interrupción que supere la capacidad de generación de respaldo de las camaroneras podría provocar mortalidades y comprometer la producción acumulada durante meses. El gremio insiste en que estas funciones no pueden suspenderse ni recuperarse trasladando las horas de trabajo a otro día.

El peso del sector también se refleja en las cuentas externas. Entre enero y julio de 2026, Ecuador exportó 5.765,7 millones de dólares en camarón, un 17,6 % más que en el mismo período de 2025, según datos del Banco Central. Con ese monto, el camarón se consolidó como el principal producto de exportación del país, por encima incluso de las exportaciones petroleras.