El Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) y la compañía ECB Bioinsumos Agrícolas establecieron una alianza público-privada para desarrollar y producir a gran escala microorganismos nativos capaces de combatir el moko del banano, una bacteriosis que amenaza al principal producto de agroexportación de Ecuador.

La superficie bananera del país se estima en 216.152 hectáreas, concentradas en un 90 % en El Oro, Guayas y Los Ríos. Este cultivo representa uno de los pilares no petroleros del PIB agrícola y sostiene directa e indirectamente a más de un millón de familias. La Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador calcula que unas 3.500 hectáreas ya están afectadas por la bacteria Ralstonia.

Los estudios conjuntos entre el Iniap y ECB respaldan el uso de microorganismos adaptados a las condiciones locales en lugar de insumos importados. La investigación se centra en cepas de Trichoderma virens, un hongo benéfico nativo con alta eficacia para colonizar la rizósfera y competir contra patógenos.

El mecanismo de acción consiste en ocupar preventivamente las raíces antes de que las bacterias invadan los tejidos vasculares de la planta. Además, Trichoderma virens estimula la resistencia sistémica del cultivo y favorece un desarrollo radicular más vigoroso, lo que mejora la absorción de nutrientes en condiciones climáticas adversas o de alta humedad.

Como resultado de esta articulación, ECB produce el producto Tricoterra Plus, avalado por la marca Tecnología Iniap. La transferencia tecnológica entre el sector científico público y la empresa privada busca garantizar el escalamiento masivo de bioinsumos con estabilidad comprobada y precios competitivos.

Con este modelo que une investigación técnica y comercialización especializada, el agro ecuatoriano pretende masificar el manejo biológico preventivo y blindar de forma sostenible sus cultivos frente a los desafíos fitosanitarios actuales.