Ciudad de Panamá, 28 de enero de 2026 – En medio de una tormenta comercial que él mismo ayudó a desatar, el presidente Daniel Noboa aterriza hoy en Panamá para participar en el Foro Económico Internacional de la CAF. Aunque el evento busca discutir el desarrollo regional, la verdadera atención está puesta en el incómodo "cara a cara" que mantendrá con su homólogo colombiano, Gustavo Petro. Para muchos analistas, este encuentro no es un triunfo diplomático, sino un intento desesperado de Noboa por frenar una guerra comercial que Ecuador, en su actual fragilidad económica, no puede ganar.
El error de cálculo: Del SOTE a la guerra de aranceles
La crisis que hoy intenta "desescalar" el Gobierno comenzó con una medida audaz pero cuestionable: el incremento del 900% en la tarifa que Colombia paga por transportar crudo a través del SOTE (Sistema de Oleoducto Transecuatoriano). Lo que el Palacio de Carondelet presentó como una "defensa de los activos nacionales", ha sido interpretado por Bogotá como una agresión directa a su soberanía energética.
La respuesta de Petro no se hizo esperar: aranceles punitivos contra 73 productos ecuatorianos. Hoy, sectores estratégicos como el arrocero, el platanero y el de aceites vegetales ven cómo sus exportaciones se pudren en la frontera, víctimas de una diplomacia de confrontación que parece ignorar las realidades del mercado común andino.
Un presidente entre el marketing y la realidad
La crítica más feroz contra Noboa desde los sectores productivos apunta a su falta de pragmatismo. Mientras el presidente promociona su imagen de líder "mano dura" en foros internacionales, los exportadores ecuatorianos pierden millones de dólares diarios. En este foro de la CAF, Noboa deberá decidir si mantiene su postura de confrontación para alimentar su base política interna o si cede ante Petro, lo que sería visto como una capitulación tras haber iniciado las hostilidades.
¿Es el Foro de la CAF el escenario ideal? Para la oposición, es solo una plataforma de relaciones públicas. Se critica que el Gobierno no haya agotado las instancias técnicas en la Comunidad Andina (CAN) antes de llegar a este punto de ruptura personalista entre mandatarios.
El costo de la "Desescalada"
Expertos en comercio exterior señalan que la "paz" que Noboa busca en Panamá tendrá un costo. Colombia difícilmente retirará sus aranceles si Ecuador no retrocede en su tarifa del SOTE. Este "paso atrás" dejaría la imagen de Noboa debilitada: la de un gobierno que lanza medidas de gran impacto sin medir las consecuencias y que luego debe retroceder ante la presión del vecino país.
Además, el silencio de la Cancillería ecuatoriana ante la situación de los 3.300 detenidos en EE. UU. —noticia que compartimos ayer— contrasta con la agresividad mostrada hacia Colombia. Esta contradicción sugiere que la política exterior de Noboa es selectiva y carece de una estrategia de Estado coherente, priorizando el conflicto con vecinos ideológicamente distantes mientras guarda silencio ante potencias aliadas.
¿Qué se espera del Foro de la CAF?
Más allá de las fotos oficiales, la ciudadanía y los gremios exportadores esperan resultados tangibles. Si Noboa regresa de Panamá sin un cronograma claro de eliminación de aranceles, su viaje será recordado como otro ejercicio de diplomacia estética en lugar de una solución real a los problemas de bolsillo que enfrentan los agricultores de la Costa y la Sierra.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Está el presidente Noboa asesorado para entender que la soberanía no se defiende con tarifazos improvisados, sino con una inserción inteligente en los mercados internacionales? El resultado de mañana en Panamá dará la respuesta.