Quito, 23 de enero del 2023
El Eco de una Leyenda
La noticia, confirmada por su círculo íntimo en Hannover, detalla que Buchholz falleció tras meses de una discreta lucha contra una enfermedad oncológica. Mientras el mundo lo recuerda por las luces de los estadios, sus allegados lo despiden como un hombre de familia, un estratega empresarial y un músico cuya disciplina fue la columna vertebral del éxito alemán en el extranjero.
1. El sonido que definió una era
Buchholz no era solo un bajista; era el ingeniero del ritmo. Se unió a Scorpions en 1973, cuando la banda aún buscaba su identidad, y fue pieza clave para moldear ese sonido preciso, mecánico y a la vez emocional que explotó en los años 80. Sin su precisión técnica en álbumes como $Blackout$ (1982) o $Love\ at\ First\ Sting$ (1984), canciones como "Rock You Like a Hurricane" no habrían tenido esa potencia que hoy es estándar en el género.
2. Testigo de la Historia
Pocos músicos pueden decir que su instrumento sirvió de banda sonora para un cambio geopolítico. Francis estuvo allí, sosteniendo la base de "Wind of Change". Su bajo fue el latido de una generación que vio caer barreras ideológicas. "Francis era el equilibrio", comentan críticos de la industria. "Mientras otros buscaban el exceso, él buscaba la nota perfecta que sostuviera la armonía".
3. El último capítulo
Tras su salida de la banda en 1992, muchos esperaban que se retirara a una vida de silencio. Sin embargo, su pasión lo llevó a reencontrarse con Michael Schenker en el proyecto Temple of Rock, demostrando que su técnica no había envejecido. Su libro, Bass Magic, queda ahora como el testamento pedagógico para las futuras generaciones de músicos que busquen entender el "estilo Buchholz": sobrio, elegante y poderoso.
Un vacío en la familia Scorpions
Aunque las relaciones con sus antiguos compañeros tuvieron altibajos a lo largo de las décadas, la noticia ha causado un impacto profundo en Klaus Meine y Rudolf Schenker, quienes han expresado su dolor de manera privada. Con su partida, se desvanece la posibilidad de una última reunión de la "formación clásica" que llenó el Madison Square Garden y encabezó el primer Rock in Rio.