Hoy, 20 de enero de 2026, se cumple el primer aniversario del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Lo que comenzó hace 365 días como una promesa de una nueva "era dorada" se ha convertido en una presidencia marcada por una velocidad de ejecución sin precedentes, desatando una ola de cambios estructurales que han redefinido tanto la política interna de Estados Unidos como sus relaciones internacionales.
La Ofensiva Comercial: El Factor Groenlandia
El cierre de este primer año ha estado dominado por una de las maniobras más disruptivas de la diplomacia moderna: la presión económica sobre Europa para la adquisición de Groenlandia. Tras declarar que el control de la isla es una cuestión de "destino manifiesto" y seguridad nacional frente a Rusia y China, la administración Trump ha escalado el conflicto.
Hace apenas unos días, el presidente anunció la imposición de aranceles del 10% (que podrían ascender al 25% en junio) a ocho países europeos que mantienen tropas en el territorio ártico o se oponen a la venta. Esta táctica de "aranceles por territorio" ha fracturado la relación transatlántica. Mientras Dinamarca califica la propuesta como un ataque al orden internacional, la Unión Europea ya coordina una respuesta firme, amenazando con represalias comerciales valoradas en 108.000 millones de dólares.
"Puño de Hierro" en la Frontera y el Estado
En el frente interno, el balance destaca una política migratoria de línea dura que ha superado en agresividad a su primer mandato. Bajo la dirección estratégica de figuras como Stephen Miller, el gobierno ha:
- Cancelado protecciones temporales (TPS) para miles de inmigrantes.
- Suspendido el Programa de Admisión de Refugiados (USRAP).
- Expandido masivamente las operaciones del ICE, centrando sus esfuerzos en deportaciones a gran escala y la construcción de centros de detención de alta capacidad.
A nivel administrativo, el concepto de "gobierno eficiente" se ha traducido en la salida de más de 317.000 empleados federales, un intento drástico de reducir el tamaño del Estado y eliminar lo que el mandatario denomina el "Estado profundo".
Economía e Inteligencia Artificial
A pesar del ruido geopolítico y los temores de una recesión por la guerra comercial, la economía estadounidense ha mostrado una resiliencia inesperada. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la inversión masiva en Inteligencia Artificial ha actuado como un salvavidas global, permitiendo a Wall Street alcanzar récords históricos a pesar de los aranceles. No obstante, los analistas advierten que el enfriamiento del mercado laboral y el aumento de los costos para los consumidores podrían pasar factura en el segundo año que hoy comienza.
El Mundo en Alerta
El impacto de "Trump 2.0" no se limita al comercio. En su primer año, el presidente ha autorizado operaciones militares en siete países, incluyendo la reciente captura del dictador Nicolás Maduro en Venezuela, un hito que ha reforzado su imagen de líder decidido ante su base, pero que eleva la tensión sobre posibles incursiones en otros territorios.
En resumen, el primer año de este segundo mandato ha sido un ejercicio de poder ejecutivo absoluto. Con una Corte Suprema favorable y una retórica que no conoce la neutralidad, Donald Trump entra en su segundo año con la mirada puesta en las estrellas y en la reconfiguración total de las fronteras económicas y políticas del siglo XXI.